Nació de ver cómo las PYMES perdían dinero que no sabían que tenían
En 2022, trabajando con una distribuidora en Ecuador, Héctor Pauta detectó algo que lo marcó: la empresa había subido precios en 47 productos y nadie había medido el impacto en el volumen. Resultado: $63,000 en ventas perdidas en 9 meses. Sin que nadie lo supiera.
Esa noche arrancó CEREBELO. No como un software, sino como una pregunta: ¿cuántas PYMES en LATAM tienen ese dinero dormido y nunca lo van a encontrar?
La respuesta fue contundente. Y la solución también tenía que serlo.